Los fiscales sostienen que cualquiera que se una a un grupo espiritual que ellos no aprueban es “vulnerable”.
Ashram Shambhala
Argentina and the Architecture of Suspicion. 2. Expanded Vulnerability
Prosecutors argue that whoever joins a spiritual group they do not approve of is “vulnerable.”
Víctimas y protectores: ¿quién necesita a quién? El caso Rudnev en Argentina
Una nueva audiencia en el caso de una “secta” imaginaria pone de relieve el uso indebido de las leyes contra la trata de personas por parte de fiscales obsesionados con la “persuasión coercitiva”.
Victims and Protectors: Who Needs Whom? The Rudnev Case in Argentina.
A new hearing in the case of an imaginary “cult” underscores the misuse of anti-trafficking laws by Argentine prosecutors obsessed with “cultic brainwashing.”
Carta abierta sobre la detención arbitraria de Konstantin Rudnev en Argentina
“Bitter Winter” documentó la saga de Ashram Shambala y por qué las acusaciones contra su fundador no son convincentes. Argentina debería liberarlo de la cárcel.
An Open Letter on the Arbitrary Detention of Konstantin Rudnev in Argentina
“Bitter Winter” documented the saga of Ashram Shambala and why accusations against its founder are not persuasive. Argentina should release him from jail.
La saga de Ashram Shambhala. 4. Detención en Argentina
por Massimo Introvigne y María Vardé Artículo 4 de 4. Lea el artículo 1, el artículo 2 y el artículo 3. Cobertura sensacionalista del caso en los medios argentinos. En 2021, Rudnev salió del sistema penitenciario ruso como un hombre transformado, aunque no...
The Saga of Ashram Shambhala. 4. Detention in Argentina
Rudnev believed he would find peace in Argentina, but the long arm of anti-cult slander pursued him there as well.
La saga de Ashram Shambhala. 3. La causa judicial rusa.
En 2013, Rudnev fue condenado en Novosibirsk y debió cumplir once años de prisión. Persisten numerosas dudas sobre la imparcialidad del juicio.
The Saga of Ashram Shambhala. 3. The Russian Court Case
In 2013, Rudnev was sentenced in Novosibirsk and had to serve eleven years in prison. Many doubts remain about the trial’s fairness.




