Lo que ocurre en Argentina forma parte de una tendencia global en la que las leyes sobre trata se usan contra minorías espirituales.
Buenos Aires Yoga School
The Case of the Buenos Aires Yoga School and the Expansion of Punitive Power Against Minorities. Part 2
What is happening in Argentina is part of a global trend in which trafficking laws are used against spiritual minorities.
El caso de la Escuela de Yoga de Buenos Aires y la expansión del poder punitivo contra las minorías. Parte 1
En un extraño giro de los acontecimientos, en un caso que debería haberse cerrado hace mucho tiempo, una nueva jueza copió más de 400 páginas de un juez anterior apartado por sus sesgos.
The Case of the Buenos Aires Yoga School and the Expansion of Punitive Power Against Minorities. Part 1
In a strange turn of events in a case that should have been closed long ago, a new judge copied more than 400 pages from a previous judge removed because of his biases.
Argentina y la arquitectura de la sospecha. 4. El tribunal de la opinión pública y el castigo anticipado.
“Trata de personas + secta” no funciona como una categoría descriptiva, sino como una señal peligrosa de contaminación.
Argentina and the Architecture of Suspicion. 4. The Tribunal of Public Opinion and Anticipatory Punishment
“Trafficking + cult” does not function as a descriptive category but as a dangerous signal of contamination.
Argentina y la arquitectura de la sospecha. 3. La traducción penal de lo cotidiano.
Cómo actividades normales y religiosas se traducen al lenguaje del delito cuando se activa el guion antisectas.
Argentina and the Architecture of Suspicion. 3. The Criminal Translation of the Everyday
How ordinary and religious activities are translated into the language of crime when the anti-cult script is activated
Argentina y la arquitectura de la sospecha. 2. Vulnerabilidad expandida
Los fiscales sostienen que cualquiera que se una a un grupo espiritual que ellos no aprueban es “vulnerable”.
Argentina and the Architecture of Suspicion. 2. Expanded Vulnerability
Prosecutors argue that whoever joins a spiritual group they do not approve of is “vulnerable.”





